Caso de éxito: Candidiasis

Hace ya unos dos años acudió a mi consulta una chica que en aquel entonces contaba con 34 años. Ella sospechaba que lo que le sucedía era una candidisasis ya que desde los 17 años padece de forma recurrente la candidiasis vaginal diagnosticada por sus ginecólogos. Los tratamientos que iba recibiendo era anti fúngicos vaginales sin conseguir eliminarla por completo. Al poco tiempo de hacer el tratamiento volvía a tener el picor vaginal con flujo espeso y molestias en la vulva.

Sentía ganas constantes de comer dulces, hidratos de carbono, embotamiento en la cabeza, cansancio constante y estado de ánimo bajo, estos son solo algunos de los síntomas que padecía.

Nadie le explicó que la cándida es una levadura, que la tenemos todos que en condiciones normales viven en armonía dentro de nuestro cuerpo ayudando a absorber los metales pesados y a degradar los hidratos de carbono que junto a otras bacterias mantienen un buen equilibrio intestinal. Si hay una buena flora vaginal e intestinal esta levadura se mantiene a raya.

Tampoco la informaron que el exceso de dulces, de azúcar y de carbohidratos era una de los factores detonantes de este desequilibrio y esto favorecía un aumento de glucosa en sangre alimento indispensable para alimentar la cándida.

Ella no sabía que el uso de antibióticos, cortisona y anticonceptivos podía perjudicar su estado. En todos estos años tomó en numerosas ocasiones antibióticos para su amigdalitis de repetición, agravando su estado. En los últimos tiempos fue padeciendo estrés continuo y eso quiere decir que su hormona cortisol deprimió sobremanera el sistema inmunológico. Era una pescadilla que se muerde la cola.

El primer día que la vi era una mujer desesperada, se sentía mal y nadie era capaz de darle una solución que durara más de quince días. Después de hacer una buena anamnesis clínica di rápidamente con su problema. Tenía una candidiasis crónica.

Le expliqué que era un duro trabajo pero que lo íbamos a conseguir controlar la cándida. Como naturópata empecé a plantearle los tratamientos naturales que debía seguir.

Lo primero fue reorganizar su alimentación, restringir los dulces, los hidratos de carbono, las levaduras, los fermentados y algunas cosas más.

Lo segundo empezar con una depuración y unos complementos naturales siguiendo un protocolo establecido.

Lo tercero con acupuntura para subir sus defensas, ayudar a eliminar la toxemia de su organismo y calmar su sistema nervioso.

No voy a decir que fue fácil ya que no lo es, pero después de unos meses esta persona se sintió sana, libre de estos síntomas que le habían amargado tantos años su vida. Ahora comprende que si padecía una enfermedad que mal curada o no solventada podía desencadenar otras patologías muy graves.

Gracias por confiar en ti y en mi Laura.