Caso de éxito: intestino permeable

En 2013 acudió a mi consulta una chica joven de 25 años.

Su tez era blanca y su estado muy cansado.

Su trabajo le requería mucho esfuerzo físico y mental puesto que los chicos y las familias con las que trabaja son algo complicadas.

Empecé a hacer la historia clínica y lo que más me llamó la atención eran sus valores de hierro de 48ug/dl cuando el mínimo es de 50 ug/dl y la ferritina de 4 ng/ml, cuando el mínimo es de 20 ng/ml. Sé que esto tan solo son cifras y que es el médico que debe hacer una valoración, pero mis estudios me han enseñado a leer las analíticas y saber cuándo unos valores son anormales. La ferritina es el almacén de los depósitos del hierro y dicho almacén siempre debe estar en los niveles adecuados por si el hierro está bajo, poder recurrir a la ferritina. Como ves en ella estaban bajos los dos.

Además de la analítica desordenada, tenía estreñimiento con fases de diarrea, hinchazón abdominal, acidez y malas digestiones. Llevaba ya catorce años con estos síntomas y desde la infancia con anemia.

Según los médicos la anemia era crónica. Se intensifico cuando empezó con sus menstruaciones.

El tratamiento que mantenía era hierro en comprimidos desde hacía años con descansos periódicos, aunque no llegaba a mejorar. Tomaba laxantes y antiácidos cuando los precisaba.

Tuve claro desde dónde debía iniciar el tratamiento, desde mi punto de vista tenía lo que se denomina intestino permeable (Leaky Gut), no llegaba a absorber los nutrientes que proporcionaba con su alimentación y esto añadido a un estado de alto estrés la llevaron a la desesperación, buscando una alternativa a lo que le ofrecían.

Comenzamos con acupuntura para ayudar a potenciar lo que en medicina china llamamos “xue”, que es la sangre. Y con ella también tratamos la ansiedad.

Eliminé de su alimentación, el azúcar, los refinados, los tóxicos y las grasas saturadas. Llegamos a crear entre las dos una alimentación y un recetario bueno para ella y sobretodo consensuada que pudiera llevar a cabo sin provocarle más ansiedad de la que ya sostenía. A esto se le llama entrenamiento nutricional o coaching nutricional que es simplemente reeducar la alimentación, no hacer dietas.

La suplemente con hierro ortomolecular y otros complementos para tratar el intestino.

Por último, su tema emocional reaccionó muy bien con las flores de Bach.

En tan solo unas vistas Mari se encontraba perfecta, ya había regulado el transito digestivo, no padecía acidez, ni ansiedad.

A los seis meses se repitió los análisis de sangre y pasó a tener los valores de ferritina normalizados y el hierro también.

Nos vemos dos veces al año para hacer una revisión con sesión de acupuntura para poner en orden su cuerpo físico, psíquico y mental.

Sólo me queda dar las gracias a Mari por depositar su confianza en mí y valorar las terapias complementarías. Sé que ahora se encuentra muy feliz porqué acaba de desposarse con un maravilloso chico.