Caso de éxito: psoriasis reumatoide

Hace ya unos meses acudió a mi consulta un hombre de mediana edad, acompañado de su hermana que es médico, pues habían oído hablar de mi como profesional y buscaban ayuda.

Venia de fuera de Mallorca afectado por una enfermedad autoinmune llamada psoriasis reumatoide. Por si no sabes lo que es, te lo explico en pocas palabras, es una enfermedad crónica y autoinmune que afecta tanto a la piel como a las articulaciones, presenta lesiones rojas y escamosas en la piel y dolor intenso en todas las articulaciones acompañadas de rigidez y en estados avanzados deformaciones articulares. Pensarás ¡vaya panorama! ¡pues si!


El día que entro por la puerta estaba derrotado, tanto física como psicológicamente, agotado por no poder dormir, su cadera no le dejaba, el dolor era insufrible y esto le llevo a un estado de estrés añadido al propio de su trabajo.

Estaba con medicación muy potente, Lirica 150 mg cada 24 horas y un ibuprofeno cada 12 horas, además de un ansiolítico para dormir. Lógicamente desde mi punto de vista pensé que este hombre estaba envenenado su vida día a día sin obtener ninguna solución a su grave problema.

Le miré fijamente a los ojos y le dije: Vamos a luchar y salir de este agujero en el que estás, pero somos un equipo y debemos jugar juntos a este juego para alzarnos con el triunfo. El me miró me dijo: Cati lo que me digas haré confió en ti.

Sin perder un minuto, le propuse un cambio de hábitos tanto de vida como de alimentación. Le hice una depuración de su cuerpo concienzudamente con el beneplácito de su hermana médico, le di complementos naturales y empezamos las sesiones de acupuntura. Llegado el día de hoy mi gran héroe no tiene dolor, duerme toda la noche y ha disminuido su medicación tomando solo 60 mg de lírica y nunca más tomo ningún ibuprofeno, ni ansiolítico para dormir. Su cuerpo es ágil al igual que su mente y su piel ha dejado de tener escamas.

Ayer en su sesión mensual, me dijo: ¡Soy otra persona, me ha cambiado la vida!

Como profesional de la medicina alternativa la dicha es máxima, no hay mejor remuneración que ver cómo puedes ayudar a los demás, al fin y al cabo, te ayudas a ti mismo sabiendo que haces un buen trabajo.

Gracias Guillem C.