La candidiasis crónica o sistémica

La candidiasis crónica o sistémica es una infección causada por una levadura, la cándida albicans.

 Aunque la candidiasis se manifieste a nivel vaginal y bucal su raíz está en el intestino delgado. Es difícil de diagnosticar, aunque existe un perfil típico  y unos síntomas comunes.

[one_second]

Las levaduras están presentes en nuestra piel, aparato digestivo y genitourinario. Su función es mantener un ph sano, sirven de alimento y equilibrio a nuestra flora intestinal, absorben metales pesados y ayudan a degradar restos de carbohidratos mal digeridos. Hasta aquí bien, pero es que la Cándida puede empezar a crecer sin ningún control en los intestinos, ramificándose y colonizando todo el canal intestinal.

Durante este proceso, la Cándida puede llegar a «comerse» las paredes del intestino, sumarse a la corriente sanguínea e infiltrarse a otros tejidos. La levadura por lo general beneficiosa se puede transformar literalmente en un moho de tipo patógeno, agresivo y destructivo, que puede causar un sin fin de problemas de salud sin ninguna conexión aparente.

No podemos negar que la candidiasis es un mal de nuestro tiempo, es un desequilibrio por el estilo de vida moderna. Nunca hemos tenido tanta comida y hemos estado tan desnutridos, jamás hemos tomado tantos antibióticos, hormonas sexuales y cortisona, además del estrés que nos debilita el sistema inmunológico.

Aunque la candidiasis se manifieste a nivel vaginal y bucal su raíz está en el intestino delgado.

Es de vital importancia entender que la digestión y absorción de nutrientes se produce  en el intestino delgado que está recubierto por una mucosa, que en condiciones óptimas, no deja pasar a la sangre sustancias tóxicas, metales pesados, químicos etc.. Cuando hay permeabilidad intestinal, a consecuencia de la cándida  hace que el sistema inmunológico esté siempre activado y a la larga se debilitara.

[/one_second]

[one_second]

Es difícil de diagnosticar, aunque existe un perfil típico  y unos síntomas comunes.

Síntomas generales: falta de vitalidad, deseos irrefrenables de comer carbohidratos refinados, dolor muscular y articular, hinchazón abdominal, molestias digestivas, diarrea o estreñimiento, depresión, irritabilidad, incapacidad para concentrarse, picores e infecciones vaginales, dolores de cabeza…

Hay ciertas enfermedades y desequilibrios asociados a la candidiasis crónica: Enfermedad de Crohn, Colitis, artritis reumatoide, lupus, esclerosis múltiple, fibromialgia, hipotiroidismo, depresión, anemia, alergias, hipoglucemias, psoriasis…

Aunque parezca terrible, hay solución. El tratamiento se base en cuatro fases: la primera, es la preparación con una dieta antifúngica. La segunda, la eliminación de la cándida con antifúngicos. La tercera, el equilibrio con probióticos junto a la introducción de alimentos y suplementación específica y la cuarta, es la reparación con nutrientes reparadores. Si fuera necesario se drenarían las toxinas.

Tanto la dieta como la complementación debe ser supervisada por un terapeuta. Si tienes candidiasis y sospechas que puede ser crónica, puedes escribirme.

[/one_second]

Cati Palou

Cati Palou

Estoy enamorada de la salud y del bienestar.

Me he formado en naturopatía, acupuntura, restauración bioenergética, nutrición ortomolecular y muchas otras disciplinas más.

¡Si te ha gustado este post no olvides compartirlo!

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email